La inserción de la UPN en el nivel de educación superior y la prácticamente agotada la nivelación de licenciatura para profesores de preescolar y primaria, se ha renovado el debate sobre su identidad, su papel formativo y su perspectiva. ¿Debe seguir apoyando con otros programas prioritariamente al profesorado del nivel básico?, ¿debe enfatizar su atención en los posgrados?, ¿debe atender ahora nuevos nichos del “mercado” laboral externo al sistema educativo? o ¿debe abocarse a los niveles y modalidades aún no atendidos dentro de este sistema?. Tal vez en su propio nombre y en su devenir subyacen las causas que explican la dificultad para precisar la identidad de la UPN. Ahora, transferida de la educación básica y de formación docente a la educación superior, son múltiples las opciones que puede cubrir esta universidad.
Resulta claro que la UPN tiene que definir su papel y su desarrollo futuro en función directa de las prioridades y expectativas de formación que surgen del sistema educativo y de la sociedad. En función de ello, las cuatro unidades de Michoacán realizaron en mayo de de 2004 el foro “VEINTICINCO AÑOS DE LA UPN EN MICHOACAN, RETOS Y PROSPECTIVA”, en él la comunidad universitaria contó con la participación de las autoridades educativas estatales y de las instancias normativas centrales, quienes ratificaron su decisión de apoyar el nuevo plan de desarrollo institucional a construir a partir de dicho evento estatal.
En los meses siguientes, se realizó un diagnóstico estatal sobre las necesidades formativas de carácter social y educativo que la UPN debería atender. Entre los resultados más destacados de dicho diagnóstico se planteó la necesidad de ofrecer programas de formación para contribuir directamente al desarrollo social de las regiones y sectores más desfavorecidos del estado. Ello coincidió con la referencia recibida de un nuevo programa de licenciatura a ofrecer por la UPN en el estado de Guerrero, denominado Licenciatura en Desarrollo Comunitario, orientado a las comunidades indígenas de la región de la montaña.
En la valoración que se hizo entre los directivos de las cuatro unidades de la UPN en Michoacán y las autoridades educativas estatales, se consideró altamente pertinente proponer a la Rectoría de esta institución el diseño y operación de una Licenciatura en Desarrollo Comunitario, pero, dirigida tanto a las comunidades indígenas, como a los sectores rural y urbano marginados.
La C. Mtra. Marcela Santillán Nieto, Rectora de la UPN, acogió muy positivamente la iniciativa y conjuntamente con el C. Lic. Manuel Anguiano Cabrera, Secretario de Educación en el Estado de Michoacán, presentaron en el mes de mayo de 2005 ante los medios de comunicación, su decisión de apoyar la puesta en marcha de esta nueva licenciatura.
Para la realización de los trabajos de diseño curricular de este programa se constituyó una comisión inter unidades de trabajo en la cual participaron personalmente los directores de las cuatro unidades UPN en Michoacán y personal académico calificado en este campo. La Rectoría de la UPN asignó, por su parte, a dos especialistas que acompañaron directamente el desarrollo de los trabajos.
Como un referente fundamental de las tareas de diseño curricular, se realizó, dentro del diagnóstico, el día 31 de mayo en la ciudad de Morelia, un Coloquio Estatal de Experiencias Exitosas de Desarrollo Comunitario en el que se abordó el análisis de experiencias realizadas en comunidades indígenas, rurales y urbanas marginadas como son los casos de San Juan Nuevo en la Meseta Purépecha, el Programa de Autoconstrucción de Vivienda en el área urbana de Morelia, el Proyecto de Autoempleo en Panindícuaro, Mich., el proyecto de Acción Escuela-Comunidad de la Sección XVIII del SNTE en el municipio de Tangancícuaro, Mich. A ello, se agregó el análisis de experiencias realizadas en Tlahuitoltepec, Oax., y el de la Sierra de Pénjamo, Gto.
Adicionalmente, para el diagnóstico se realizaron diversas entrevistas con funcionarios de las dependencias de los gobiernos estatal y federal de quienes se obtuvieron diversas aportaciones verbales y escritas, realizándose el análisis de contenido de 63 documentos de fuentes documentales impresas y virtuales desde los ámbitos económico, político, sociocultural, de gestión y metodológico; cada uno desarrollado a partir de indicadores específicos.
Paralelamente a lo anterior, se ha planteado la necesidad de apoyar la operación de este programa académico con la concurrencia de los ayuntamientos, para lo cual se han diseñado los convenios de colaboración correspondientes. La respuesta de las autoridades municipales ha sido de muy favorable acogida a esta iniciativa.
La Licenciatura en Desarrollo Comunitario, es sin duda, una prometedora experiencia que forma parte de la renovación curricular de la UPN y que abre la posibilidad de que las comunidades que más lo necesitan cuenten con profesionales de sólida formación para impulsar su desarrollo. Ello, al tiempo que la formación misma de estos profesionales demuestra la importancia de diversificar la oferta de las instituciones de educación superior hacia segmentos y necesidades sociales prioritarios, frente a la oferta de programas con saturación de matrícula o desvinculados de los retos del desarrollo social en nuestro estado y en nuestro país.
Actualmente la Licenciatura en Desarrollo Comunitario se encuentra en manos del Consejo Académico para su dictaminación, mientras tanto se trabaja la formación de 30 asesores, en un curso de 3 meses, con una distribución teórico práctica que dejará generadas todas las condiciones de inicio de esta nueva licenciatura.